El desagradable caso de agencias de traducción que se apropian del contenido de los blogs

Hace ya un tiempo que en la red circula un artículo casi idéntido a uno ya publicado en el blog de 20.0000 lenguas. La verdad es que, si eres bueno en algo y destacas por encima de los demás, es normal que te salgan mil copias mal hechas de un (en este caso) señor artículo publicado en tu blog (en este caso el mío).

Ser fuente de inspiración de otros tantos pares de ojos es halagador siempre y cuando se mantenga cierto tono y ciertos principios. Tan pronto se pierda la referencia, el resultado final no destaca por su contenido sino por el modo de apropiarse de lo que los demás han creado, es decir, de nuestra propiedad intelectual, que (os aviso) no tiene precio.

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